Desde la noche de los tiempos



En el antiguo Egipto se desarrolló un sistema de medición del tiempo para los periodos nocturnos, en ese momento en el que el reloj de sol perdía su utilidad al ocultarse éste en el horizonte. Consistía, en su forma más básica, en una vasija o recipiente con varias marcas en sus paredes y un orificio en su base, se llenaba de agua y dependiendo del diámetro del orificio el agua salía con mayor o menor fluidez, conforme iba vaciándose a lo largo de la noche iba dejando al descubierto las marcas, estableciendo así los tiempos nocturnos. Había nacido La Clepsidra, palabra que proviene de la griega klepsydra, klepto (robo) hydro (agua), el ladrón de agua.

Las palabras son como gotas de esa clepsidra que miden el tiempo en pasado, presente y futuro, tengo mi recipiente lleno de esas palabras que esperan fluir lentamente como una gota de tiempo en el océano para finalmente convertirme en un ladrón de tiempo, tu tiempo.


martes, 24 de enero de 2017

Tibet

   En un fin de semana de estos fríos que han venido en enero, me encontraba en ese estado casi vegetativo arropado por la manta de la mesa camilla con brasero eléctrico de éstos que usamos por el Sur en un intento de combatir los rigores del invierno para los que no estamos preparados, justo es reconocerlo; en TV echaban la película 7 años en el Tibet, como no la había visto rápidamente me enganché a verla. Mi devoción por el Tibet me viene desde que leí El Tercer Ojo, escrito por un Lama tibetano llamado Lobsang Rampa, que a la postre ni era Lama, ni tibetano (no había puesto un pie en los Himalayas), en fin… hijo de un fontanero británico, pero tuvo la virtud de iniciarme en ese país tan misterioso, más bien por desconocido. La película en sí, psssseee, no es de esas que te dejan huella, pero si te lleva a leer el libro homónimo escrito por Heinrich Harrer, que vivió la aventura en sus propias carnes. Y en eso he andado estos días atrás, paseando por un Tibet de mediados de los años cuarenta y apenas conocido por los occidentales, visto a través de los ojos de un viajero que va descubriendo costumbres y vivencias del todo desconocidas, ni mejor ni peor, simplemente distintas.

   Es cierto que la lectura de este libro me ha hecho reflexionar, y bastante, acerca de mis temores a viajar a los sitios con los que he soñado a través de los libros, por ejemplo, soy un enamorado de Egipto, y ciertamente he tenido y tengo posibilidades de ir a visitarlo, pero dudo de que finalmente lo haga, el mío es un Egipto hecho a mi medida, anclado en mis sueños, he sido selectivo en lo que he visto, leído o me han comentado  sobre él, ahí es precisamente donde radica mi temor, que las hordas de turistas, las colas, las prisas y el mercantilismo, rompan ese cántaro que contiene mis sueños y fantasías, en definitivas cuentas…el encanto.


   Será que ya doy por hecho que no podré ser un aventurero de los de antaño, ahora la aventura se circunscribe al riesgo por diversión que no por conocimiento, o descubrir algún que otro pez o cefalópodo radicado en las profundidades abisales, y yo no me veo en esas;  si vas a Kenya no se te ocurre contarles a tus amistades como viven los Massai, y menos enseñarles fotos o vídeos!!! corres el riesgo de perderlos para siempre, aparte de que los Massai  ya van camino de la occidentalización y no me extrañaría que pagaran impuestos de bienes inmuebles, vivimos en un mundo tan unificado (lo prefiero al término globalizado) que ya nada produce asombro.      En fin, no es una crítica, tampoco que yo sea romántico, más bien es un quejido del alma… maldito Tibet…    




jueves, 22 de diciembre de 2016

martes, 22 de noviembre de 2016

En el puente


¿Porqué escoger una orilla u otra?
Yo solo quiero estar aquí,
venciendo el vértigo,
en lo más alto,
sobre las verdinegras aguas,
en el centro,
en el centro del puente.


                                                                    Texto y Foto by Johnny


martes, 18 de octubre de 2016

Procrastinando (*)


Una noche de vuelta a casa en coche iba escuchando la radio, ni recuerdo la emisora ni el locutor, pues no suelo escuchar mucho la radio y nada más la pongo cuando ya estoy harto de escuchar la misma música que llevo embalsamada en el pen drive; dedicaron todo el programa a esta palabra de difícil pronunciación, procrastinar. Escuché durante media hora la disertación sobre todas las acepciones y connotaciones de este palabro, fue entonces cuando descubrí el maravilloso simbolismo y contenido que puede encerrar en sí misma una sola palabra para definir un estado vivencial. Meridianamente vislumbré con exactitud que el gerundio de ésta palabra, que no me llegó por azar o casualidad, definía a la perfección mi actitud ante la vida en estos últimos tiempos de tribulación y que el gerundio de uno de sus antónimos, decidiendo, era el verdadero camino a seguir.
Y es que en el principio fue el Verbo.
(*) Gerundio del verbo procrastinar: 1. tr. Diferir, aplazar. Según la RAE.
 "El Sátiro"  Texto y Foto by Jhonny

lunes, 22 de junio de 2015

El solsticio


Comienza el día del solsticio, éste año se manifiesta  con una alineación cósmica, formando un triángulo isósceles sobre el horizonte del oeste, la Luna Creciente, Venus y Júpiter en cada uno de sus vértices frente a la constelación de Cáncer. Sería un buen momento para reflexionar en todo lo bueno y malo de los 365 días transcurridos, fogueando en el crisol todo aquello que nos impide crecer. Sin embargo, hoy, el día en que se debe abrir la puerta cósmica del hombre, con la mirada perdida en las estrellas y en las profundidades del Cosmos, amplío la reflexión a toda una vida, y no me hace bien pensar en cuántas etapas de ella he quemado creyendo que me eran nocivas y cuántas he salvado creyendo lo contrario.  No pasaría nada si se admitiera, no sé por quién,  un margen de error plausible  para vivir, pero la vida es sólo una y efímera, y lineal es el tiempo, será por esto que esta noche  los errores cometidos me saben a condena y mis aciertos y glorias a supervivencia. Quizá  no sea tarde ni pronto para nada, pero comienza a darme miedo esa palabra que lleva en su caracteres la semilla del principio del fin o el epílogo de una existencia: aceptación. Ahora escucho mi corazón bajo el influjo celestial y noto como se rebela pidiendo a gritos en forma de oración o rezo una nueva etapa…aunque todo siga dependiendo de mi. Y así van pasando…los idus del solsticio.



Texto y Foto by Johnny 

 

viernes, 19 de junio de 2015

-O-O-




Texto y Foto By Johnny


Titulo: Conversación constructiva

Material utilizado:
-          Teléfono.
-          2 horas 30 minutos de conversación.
-          Post-it amarillo.
-          Lápiz  Staedler Noris 23 0.
-          15 Promesas de cambio.
-          20 Perdones.
-          Mucho amor:  Ilimitado.



domingo, 14 de junio de 2015

Al anochecer

Hubo un tiempo en que tuve un sueño muy recurrente en el que mi casa era lúgubre y oscura, me deprimía ver que siempre estaba en obras y que por mucho que hiciera más quedaba todavía por hacer. Buscando su significado por los siempre inseguros caminos de lo onírico alguien me dijo que quizás el simbolismo del sueño hacía hincapié en mi tristeza vivencial ó espiritual, razón ésta de las penumbras. En referencia a las obras siempre inconclusas me indicaba que por mucho que habitara esa casa que yo creía habitable, todavía quedaba muchísimo por hacer en los terrenos del yo y del alma.
Con el transcurrir de los años ha quedado esa concepción de casa=alma/ser/yo  arraigada en mi, he ido adornado ese pensamiento con cientos de estancias, unas grandes, espaciosas y ventiladas, otras muy soleadas con muchos ventanales, también las hay pequeñas y oscuras, o sin revocado, en obras perennes. Imagino las habitaciones con puertas, la mayoría siempre abiertas de par en par, aunque también las hay que para acceder es preciso tener el código de acceso. Todas están interrelacionadas entre sí. Observándolo desde fuera concibo el todo/casa como un  gran laberinto, siendo yo el poseedor del hilo conductor, aunque a veces pierda la madeja.  
Al final siempre me encuentro con esa puerta infranqueable, reserva del alma, que hace sentirme como Howard Carter ante el descubrimiento de esa puerta inviolada con el sello intacto de la necrópolis tebana, depositaria ella tras el umbral de todos sus, todavía incognoscibles, sueños y deseos.
Pero todavía es pronto para romper el sello, lo dejaré, siempre que la Divina Providencia así lo estime conveniente,  para cuando las lunas dejen de pasar más veloces que los días.

Imagen tomada de internet


Texto y Gif by Johnny

miércoles, 9 de abril de 2014

...con una Motosierra...

He recibido una nota de esas de facebook en la que me pide que al título del último libro que haya leído le ponga la coletilla “con una motosierra” y que después lo comente.  El último requeteleído (unas dos o tres mil veces más o menos…) ha sido Cien Años de Soledad. Aplicando diligentemente lo que me pide la celebérrima nota facebookstiana me sale un:

“Cien Años de Soledad … con una Motosierra” 

Ostras pedrín ¿qué comento yo? ¿ Que después de cien años de soledad la motosierra era  para cortarse las venas? 

Me lo pienso y me digo, voy a coger el libro que leí antes de éste por aquello de que por ser releído no vale… (autoengaño)…

“ En los Oscuros Lugares del Saber … con una Motosierra”
Jajajaja (me da la risa) mi imaginación vuela y me veo meditando en una caverna en silencio, evidentemente con la motosierra en la mano.

Así a lo tonto empiezo a aplicarlo a los últimos libros que he leído:

“El Viaje del Elefante…con una Motosierra” 
“El Cementerio de Praga…con una Motosierra”
“Inteligencia Emocional … con una Motosierra”

Le he abierto un privado en el facebook a la persona que me ha enviado la nota, le he dejado un escueto “tío esto no es serio”.

Pero sabéis? le he cogido gustillo a esto, y sigo así, descojonándome yo solo (perdón … quería decir desternillándome) , ya llevo trescientos ochenta y siete títulos de libros con la célebre coletilla y me froto las manos pensando en lo que me voy a reír cuando llegue al libro de “ Mi Primera Comunión”

¿Y tú? ¿Cuál ha sido tu último libro?

                                                       Texto y Foto by Johnny


domingo, 6 de abril de 2014

Historias de amor primaverales

Podría empezar escribiendo de cómo un año más la naturaleza se expande a rebosar por los cuatro costados en la primavera, o de cómo éste año ha llovido “bien” según proclama el avezado agricultor, sin daño para la tierra ni perjuicio para la cosecha. Pero mi historia es más frívola, y vais a entender mejor el porqué : en mi patio luce una gran planta de largas hojas de verde oscuro durante todo el año,  y cuando se atisba la primavera lanza unas guías de verde claro con protocapullos que, puntuales a la cita con el equinoccio,  estallan en flores anaranjadas. No sé siquiera su nombre botánico, cuando pregunto me dicen…  sí… es un montecillo,  otros que si flor de pasión, no por la carnal como cabría suponer, sino por “la pasión”  semanasantera pues más o menos coincide con estas fechas aunque este año sea más tarde de lo habitual por ser “cuestión de lunas”,  así me dice uno que entiende de santos.  Dentro de mi rebosa una alegría para la que no tengo descripción posible, es como si fuera una persona querida que vuelve de viaje, que te avisa y te dice: mañana a las 11 estoy en tu casa. Me descubro haciéndole arrumacos, susurrándole bellas palabras lisonjeras, y ella luce esplendorosa mostrándome sus pétalos de intenso anaranjado y sus pistilos amarillos. Me encuentro desconocido, yo, urbanita impenitente,  amante del jazmín , la dama de noche y el geranio con los que nunca he cruzado palabras, siendo nuestro único contacto cuando les he robado sus pétalos, sus olores, sus colores, y sin embargo…  ésta planta… no sé que tiene esta planta…

                                             Texto y Foto By Johnny

martes, 25 de marzo de 2014

Madman

Desde el otero contemplo como danzan las estrellas alocadas por el firmamento. Las constelaciones mudan de lugar. Las galaxias giran de forma extraña. Observando como la luna se acerca de forma peligrosa para luego marcharse a las infinidades del Universo. El Sol abrasa  naciendo por septentrión y yaciendo por el antártico. Los luceros apagan sus luces. La materia oscura que envuelve de negro todo lo que no brilla en el Cosmos irradia ahora tres mil pares de colores.
Y desconcertado pregunto:
-- Maestro, parece que…que el Universo… se ha desequilibrado…
-No hijo, no,  la Eternidad sigue siendo invariable.
-Entonces?
-- Es el mundo que se ha vuelto loco.




                               Texto by Johnny - Foto tomada de internet


domingo, 5 de enero de 2014

Plus Ultra

"Y uno aprende...", sé que este poema no es de Borges, su autora es Veronica A. Shoffstall , pero hoy me siento pseudo-borgiano y como conocí el poema pensando que era suyo, habiéndole sacado tantos matices según mi estado de ánimo, espero que me permitáis la licencia.

"Y uno aprende..."
 
Después de un tiempo,
uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano y encadenar un alma.

Y uno aprende...
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.

Y uno empieza aprender...
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.

Y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende...
a construir todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes,
y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende...
que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema.

Y aprende...
a plantar su propio jardín y decorar su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende...
que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale.

Y uno aprende y aprende...
y con cada adiós uno aprende.


A todo esto... Feliz Año Nuevo para tod@s.

    Foto by Johnny "Itálica" Sevilla

lunes, 16 de diciembre de 2013

Solsticio de invierno

Un año más vuelve el solsticio de invierno, se inicia otra vez la apertura de la puerta de los dioses, que de nuevo harán al hombre humanas apariencias. Me confieso creyente, no de las religiones, ni de las escuelas filosóficas, ni moral o ética alguna, sino de la magia, y no precisamente de la que nos ofrece el prestidigitador. En estos días es cuando más aprecio esa magia solsticial que me llega envuelta en mil y un aromas, pero con el sabor ¿amargo? Del recuerdo, y es porque tal vez echo de menos esa magia de la infancia, en la que desconocía el significado de lo que era un portal de Belén, para mí lo más importante era montarlo, levantarme temprano para recoger el musgo fresco de olor intenso después de la caída del rocío la noche anterior, ó ayudar a mi madre a hacer la masa para los roscos de anís de estos días, envueltos en los aromas de matalahúva y canela en rama, y , aunque ahora sé que no debe hacerse, coger una rama de pino para llenarlo de bolitas y bombillas, y como olía el arbolito ummm, esos perfumes eran la Navidad,
Ahora que conozco y sé el simbolismo de lo que es la Navidad, en una sociedad aséptica, mercantilizada y desnaturalizada, pienso que la magia, la verdadera magia, se encuentra en lo más básico y elemental, fuera de cualquier atisbo de conocimiento.

Tampoco me hagáis mucho caso, quizá mis reflexiones sean producto de que me estoy haciendo mayor y  comienzo a mirar la vida por el retrovisor.

Pero bueno, ya llega el solsticio, y yo, escribiendo esta entrada, he vuelto a mi niñez, reencontrándome con la magia, o tal vez sea que estoy bajo el influjo de Urania, mi musa favorita, nunca se sabe...


             Texto y foto by Johnny

jueves, 28 de noviembre de 2013

A salvo?

Cuando las cosas van mal y piensas que nada funciona en tu vida, a modo de consuelo, uno se instala en lo catastrófico con el deseo subliminal de que si tu explotas el mundo entero lo haga también contigo.

Ahora me siento un auténtico pasota de las crisis, de los funestos Nostradamus y Parravicini, de los tsunamis, tifones, ciclones, huracanes, tornados, del calentamiento global y el deshielo del Ártico, de la destrucción de la capa de ozono, de las tormentas solares, de los políticos, de los conspiranoicos del Priorato de Sión, del Apocalipsis de San Juan, de los secretos de Fátima, de la profecía de los papas de Malaquías, de… etc…


Y es que ahora me levanto por las mañanas dispuesto a afrontar el día con el convencimiento de que nada malo puede ocurrir mientras en la antigua cafetera de mi madre sigan creciendo las plantas.


             Texto y foto by Johnny

viernes, 8 de noviembre de 2013

El Ocasorto

Conozco una calle en la que en ciertos días del año el sol se pone por un extremo mientras la luna aparece por el otro.  Y yo, en medio, sin querer perderme el orto y el ocaso,  mirando a un lado y a otro, sin que mis sentidos se puedan colapsar a la vez de los acontecimientos cósmicos, al final mirada al frente para ver como se impone la negrura de la noche, a modo de consuelo sé que las estrellas despuntarán desde la oscuridad.


A veces tengo la impresión de que el Diablo juega con los dados trucados aunque Dios no se preste a ese juego.





sábado, 12 de octubre de 2013

Sin asunto


ILSA
¿Y nuestro amor no importa?
RICK
Siempre nos quedará París. No lo
teníamos, lo habíamos perdido,
hasta que viniste a Casablanca.
Pero lo recuperamos anoche.
ILSA
Dije que nunca te dejaría.
RICK
Y nunca me dejarás. Yo también
tengo mi labor que hacer. Y no
puedes seguirme a donde voy. En lo
que he de hacer, no puedes tomar
parte. Yo no valgo mucho. Pero es
fácil comprender que los problemas
de tres pequeños seres importan un
bledo en este loco mundo. Algún día
lo comprenderás. Vamos, vamos...
Ilsa tiene los ojos arrasados de lágrimas. Rick le pone la
mano en la mejilla y le alza la cabeza para encontrarse con
su mirada.
RICK

Esta va por ti, muñeca.


Foto by Johnny

Dijo alguien alguna vez que no es cobardía levantar el pié para no pisar la polilla, sino un supremo acto de amor.