Quizá para sentir no haga falta que haya un mar, ni tener que visualizar como las olas rompen dulcemente sobre las rocas formando miles de diminutas perlas blancas.
Puede ser que para sentir no haga falta una silueta recortada a contraluz de un sol que edulcora los cielos de anaranjados entre las pequeñas nubes del atardecer.
Tal vez para sentir no haga falta contemplar como una cincuentena de gaviotas planean entre el mar y la arena mientras tostados niños dan patadas a las olas que se atreven a mojar sus pies.
Quizá nada de esto haga falta para sentir, pero mientras tanto yo, rememorando, sigo con el sabor del salitre en mis labios y la fresca caricia del viento de poniente en mi rostro.
Texto y Foto by Johnny
Desde la noche de los tiempos
En el antiguo Egipto se desarrolló un sistema de medición del tiempo para los periodos nocturnos, en ese momento en el que el reloj de sol perdía su utilidad al ocultarse éste en el horizonte. Consistía, en su forma más básica, en una vasija o recipiente con varias marcas en sus paredes y un orificio en su base, se llenaba de agua y dependiendo del diámetro del orificio el agua salía con mayor o menor fluidez, conforme iba vaciándose a lo largo de la noche iba dejando al descubierto las marcas, estableciendo así los tiempos nocturnos. Había nacido La Clepsidra, palabra que proviene de la griega klepsydra, klepto (robo) hydro (agua), el ladrón de agua.
Las palabras son como gotas de esa clepsidra que miden el tiempo en pasado, presente y futuro, tengo mi recipiente lleno de esas palabras que esperan fluir lentamente como una gota de tiempo en el océano para finalmente convertirme en un ladrón de tiempo, tu tiempo.
viernes, 24 de junio de 2011
domingo, 19 de junio de 2011
Elucubraciones en una noche de calor
Al fin y al cabo según la física cuántica somos simple vibración, un conglomerado de ondas que vibran en el mundo subatómico, es la esencia del Cosmos.
Cada vibración interactúa con las adyacentes según un patrón de longitudes de onda o frecuencias, el conjunto final es un ser humano, una piedra, un árbol, un sol o una luna. Sin embargo este conjunto a su vez también interactúa con su entorno, al cual está conectado incluso con elementos asonantes o disonantes en la infinita sinfonía del Universo.
Imagino un todo armónico que es el leiv motiv de la existencia, el éxtasis, el satori, la iluminación, el paraíso, o como a bien tengas llamarle, la conexión suprema que enlaza al todo con el todo en un bucle infinito de principio y fin al ritmo y cadencia de la armonía universal.
Mientras tanto sigamos siendo bailarines en la danza de la vida.
Texto y Foto by Johnny
Cada vibración interactúa con las adyacentes según un patrón de longitudes de onda o frecuencias, el conjunto final es un ser humano, una piedra, un árbol, un sol o una luna. Sin embargo este conjunto a su vez también interactúa con su entorno, al cual está conectado incluso con elementos asonantes o disonantes en la infinita sinfonía del Universo.
Imagino un todo armónico que es el leiv motiv de la existencia, el éxtasis, el satori, la iluminación, el paraíso, o como a bien tengas llamarle, la conexión suprema que enlaza al todo con el todo en un bucle infinito de principio y fin al ritmo y cadencia de la armonía universal.
Mientras tanto sigamos siendo bailarines en la danza de la vida.
Texto y Foto by Johnny
miércoles, 1 de junio de 2011
Un día de perros
La calle desierta y el cielo se confundían en un gris opaco, en el paisaje sórdido la nota colorida la ofrecía un semáforo tendido entre dos destartaladas casonas a modo de bandera tricolor, los imbornales emitían al aire el desagradable olor presagio de la tormenta mientras el viento ululaba entre los carteles raídos de la última campaña electoral, haciendo volar arremolinados los plásticos y papeles de las sucias aceras.
Se escuchó el trueno que hendió en dos los cielos en un relámpago que se asemejaba a mil ramas de un árbol de fuego, no tardó en descargar a modo de gruesos goterones la lluvia furiosa que comenzó a impregnarlo todo.
Al fondo de la calle una figura sombría deambulaba de un lado a otro de la calle sin guarecerse de lo que estaba cayendo, ya nada le importaba, era un perro enjuto de corto pelaje y orejas caídas, de cierta edad, vagabundeaba triste, solo y abandonado. Él, que había sido la mano derecha y orgullo de su amo, listo como el hambre, fiel, obediente, juguetón cuando la ocasión lo requería con los niños.
En un momento todo se fue al traste, lo inevitable ocurrió, sin poder escapar a la atenta mirada de su dueño, ese día tropezó dos veces en la misma piedra, sólo le dio tiempo a escuchar: “Matilde, que el perro se nos ha humanizado”. Los desagradables recuerdos de lo que sucedió después se le amontonaban, pero quedaba claro que había trasgredido la fina línea entre la bestialidad y la inteligencia, todo tiene un precio.
A modo de moraleja:
Si quieres que la vida te sonría no cambies de rol si vas de tonto.
Texto y Foto by Johnny
Se escuchó el trueno que hendió en dos los cielos en un relámpago que se asemejaba a mil ramas de un árbol de fuego, no tardó en descargar a modo de gruesos goterones la lluvia furiosa que comenzó a impregnarlo todo.
Al fondo de la calle una figura sombría deambulaba de un lado a otro de la calle sin guarecerse de lo que estaba cayendo, ya nada le importaba, era un perro enjuto de corto pelaje y orejas caídas, de cierta edad, vagabundeaba triste, solo y abandonado. Él, que había sido la mano derecha y orgullo de su amo, listo como el hambre, fiel, obediente, juguetón cuando la ocasión lo requería con los niños.
En un momento todo se fue al traste, lo inevitable ocurrió, sin poder escapar a la atenta mirada de su dueño, ese día tropezó dos veces en la misma piedra, sólo le dio tiempo a escuchar: “Matilde, que el perro se nos ha humanizado”. Los desagradables recuerdos de lo que sucedió después se le amontonaban, pero quedaba claro que había trasgredido la fina línea entre la bestialidad y la inteligencia, todo tiene un precio.
A modo de moraleja:
Si quieres que la vida te sonría no cambies de rol si vas de tonto.
Texto y Foto by Johnny
martes, 24 de mayo de 2011
Ella
Eran sobre las 5 de la tarde, hacía calor y la oficina estaba invadida por esos silencios rotos de vez en cuando por el claclacla machacón de los teclados, cada uno concentrado en sus tareas y menesteres y con el sopor postprandial pululando como mosca detrás de la oreja.
Fue en ese estado entre el limbo y el quehacer forzado cuando se escuchó una voz preguntando en la entrada por mí, automáticamente se produjo la llamada telefónica interna:
- Johnny preguntan por ti para un tema de una nómina de la empresa tal y tal.
- Dile que paaaseeee – dije yo con desgana… muuuchaaa desgana…
Y entonces por la puerta apareció ella, radiante, coqueta, curiosa, con unos tremendos ojos negros vivos como el relámpago, moviendo de un lado a otro su abanico rojo con incrustaciones perladas de cristal brillante, llevaba una camiseta amarilla sin ningún tipo de estampado en la que destacaba un collar de cuentas de colores, una falda con volantes que le llegaba casi a sus pies calzados con unas sandalias con tiras de cuero. Iba agarrada de la mano de su madre, le calculé una edad entre 7 u 8 años. Las invité a que se sentaran y la madre comenzó a comentarme el motivo de su visita, mientras ella se dedicaba a espantarme los papeles de la mesa con el batir de su abanico, dedicándole tanto la madre como yo unas miradas que significaban….”niña estate quieta ya jolines…”, pero la cosa no quedó ahí, estando yo en plena disertación profesional vi interrumpido mi anodino discurso por una vocecilla que fuerte y claro dijo:
- Que aburrido es esto !!!!
- Te parece aburrido? – Le pregunté yo un poco dolido en mi amor propio debido a que no hace tanto que hemos renovado los despachos, estando más coloridos, sobre todo en los cuadros que cuelgan de la pared.
- No hay música ni juguetes.
- Si quieres la próxima vez que vengas te pongo un castillo de aire en el archivo, para que pegues botes…
Se le iluminó la cara y se le escapó una sonrisa en la que encontré el motivo de su seriedad inicial, estaba melleta…
- Siiiiii – dijo mientras meneaba nerviosamente el abanico a diestra y siniestra yendo yo raudo y veloz a la caza y captura de los papeles- Y una guitarra.
- Vale, una guitarra también.
- Y juguetes muchos juguetes.
- Hecho, un montón de juguetes
La madre no decía nada al ver que los dos teníamos una conversación seria,simplemente sonreía.
Al final me dejó acabar mi disertación profesional, aunque me sentía espiado por esos vivos ojillos negros.
Ya en la puerta , en la despedida, me soltó:
- No se te olviden los juguetes eh? Muchos juguetes…
- No se me olvidará, ni la guitarra tampoco, ni los caramelos.
Pero seguía mirándome fijamente hasta que caí en la cuenta.
- Valeeeee y el castillo de aire en el archivo también
- Siiiiii!!!!!!
Y así fue como se marchó. Lo cierto es que cuando estuve a solas en el despacho me quedé mirándolo con los ojos que lo veía ella, me senté en el otro lado de la mesa, y cierta desazón hizo que llamara a mi compañera de trabajo,
- Nieves puedes venir?
- Dime
- Tú ves aburrido mi despacho?
No sé que haré si vuelve otra vez, lo del castillo de aire en el archivo lo veo un tanto excesivo por sus reducidas dimensiones, lo demás pienso que es asequible, todo sea por recibir de nuevo un soplo de magia en la oficina.
Texto y foto by Johnny
Fue en ese estado entre el limbo y el quehacer forzado cuando se escuchó una voz preguntando en la entrada por mí, automáticamente se produjo la llamada telefónica interna:
- Johnny preguntan por ti para un tema de una nómina de la empresa tal y tal.
- Dile que paaaseeee – dije yo con desgana… muuuchaaa desgana…
Y entonces por la puerta apareció ella, radiante, coqueta, curiosa, con unos tremendos ojos negros vivos como el relámpago, moviendo de un lado a otro su abanico rojo con incrustaciones perladas de cristal brillante, llevaba una camiseta amarilla sin ningún tipo de estampado en la que destacaba un collar de cuentas de colores, una falda con volantes que le llegaba casi a sus pies calzados con unas sandalias con tiras de cuero. Iba agarrada de la mano de su madre, le calculé una edad entre 7 u 8 años. Las invité a que se sentaran y la madre comenzó a comentarme el motivo de su visita, mientras ella se dedicaba a espantarme los papeles de la mesa con el batir de su abanico, dedicándole tanto la madre como yo unas miradas que significaban….”niña estate quieta ya jolines…”, pero la cosa no quedó ahí, estando yo en plena disertación profesional vi interrumpido mi anodino discurso por una vocecilla que fuerte y claro dijo:
- Que aburrido es esto !!!!
- Te parece aburrido? – Le pregunté yo un poco dolido en mi amor propio debido a que no hace tanto que hemos renovado los despachos, estando más coloridos, sobre todo en los cuadros que cuelgan de la pared.
- No hay música ni juguetes.
- Si quieres la próxima vez que vengas te pongo un castillo de aire en el archivo, para que pegues botes…
Se le iluminó la cara y se le escapó una sonrisa en la que encontré el motivo de su seriedad inicial, estaba melleta…
- Siiiiii – dijo mientras meneaba nerviosamente el abanico a diestra y siniestra yendo yo raudo y veloz a la caza y captura de los papeles- Y una guitarra.
- Vale, una guitarra también.
- Y juguetes muchos juguetes.
- Hecho, un montón de juguetes
La madre no decía nada al ver que los dos teníamos una conversación seria,simplemente sonreía.
Al final me dejó acabar mi disertación profesional, aunque me sentía espiado por esos vivos ojillos negros.
Ya en la puerta , en la despedida, me soltó:
- No se te olviden los juguetes eh? Muchos juguetes…
- No se me olvidará, ni la guitarra tampoco, ni los caramelos.
Pero seguía mirándome fijamente hasta que caí en la cuenta.
- Valeeeee y el castillo de aire en el archivo también
- Siiiiii!!!!!!
Y así fue como se marchó. Lo cierto es que cuando estuve a solas en el despacho me quedé mirándolo con los ojos que lo veía ella, me senté en el otro lado de la mesa, y cierta desazón hizo que llamara a mi compañera de trabajo,
- Nieves puedes venir?
- Dime
- Tú ves aburrido mi despacho?
No sé que haré si vuelve otra vez, lo del castillo de aire en el archivo lo veo un tanto excesivo por sus reducidas dimensiones, lo demás pienso que es asequible, todo sea por recibir de nuevo un soplo de magia en la oficina.
Texto y foto by Johnny
lunes, 16 de mayo de 2011
La gravedad
Hasta hace bien poco pensaba que estamos atados al suelo que pisamos por la gravedad, una de esas leyes eternas que es imposible transgredir por mucho que lo intentemos, pero también pensaba que había algunas formas de engañarla, bien a través de los sueños o en todo caso por medio de la poesía y el arte en cualquiera de sus expresiones. Conforme va pasando el tiempo voy desistiendo en esta idea, los sueños son una forma abstracta del mundo material, con la poesía y el arte en general ocurre más de lo mismo, todo tiene su base en el mundo que conocemos, en todos sus ámbitos, las ideas e incluso el amor también sucumben a sus poderosos lazos invisibles que te amarran.
Increíblemente he descubierto una forma de evitarla, quizá el precio sea muy grande, o tal vez no ¿quién lo sabe? Tampoco sé si es voluntario o viene marcado de fábrica, en todo caso el precio y la forma se unifican en un único estado posible: la locura.
Texto y Foto by Johnny
Increíblemente he descubierto una forma de evitarla, quizá el precio sea muy grande, o tal vez no ¿quién lo sabe? Tampoco sé si es voluntario o viene marcado de fábrica, en todo caso el precio y la forma se unifican en un único estado posible: la locura.
Texto y Foto by Johnny
domingo, 8 de mayo de 2011
El diablo en el Km 0 de la Puerta del Sol
En la historia ha quedado la leyenda de Robert Leroy Johnson, guitarrista de blues, que vendió su alma al diablo en el cruce de caminos de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale, Mississippi, para ser el guitarrista mas virtuoso de blues de todos los tiempos, y lo consiguió, es más, construyó un acorde extraño que nadie ha logrado reproducir, todo a costa de una corta vida, el diablo se caracteriza por cobrar a sus deudores eficazmente.
Yo vendería mi alma en cualquier cruce de caminos por saber a que saben tus besos, por ver el color de tu mirada al amanecer y por sentir el roce de tu piel.
No hay día que salga de casa sin un par de bolígrafos... con un objetivo en la mente... ¿dónde hay que firmar?
Texto y foto by Johnny
Yo vendería mi alma en cualquier cruce de caminos por saber a que saben tus besos, por ver el color de tu mirada al amanecer y por sentir el roce de tu piel.
No hay día que salga de casa sin un par de bolígrafos... con un objetivo en la mente... ¿dónde hay que firmar?
Texto y foto by Johnny
Prime Time
Su consuelo era escribir extensas y apasionadas peroratas de amor y odio revestidas de cotidianidad, transliteraba su pensamiento egocéntrico sin el menor atisbo ni pretensión de resúmen, poseído por el demonio de la locuacidad descuidaba una ortografía que hacía mucho que había sucumbido a la falta de acentos y al baile de letras. La madurez había aparecido de súbito en su existencia por una de aquellas puertas traseras que nunca se acaban de tener controladas y por primera vez sintió miedo ante lo incierto de un futuro con sabor a recuerdo, en el que las personas de su horizonte cercano sencillamente ya no estaban.
Escribía porque era la única forma de acallar el aullido del silencio al que sus oídos se negaban a escuchar.
Pasó el tiempo de vivir la vida en prime-time.
Texto y foto by Johnny
Escribía porque era la única forma de acallar el aullido del silencio al que sus oídos se negaban a escuchar.
Pasó el tiempo de vivir la vida en prime-time.
Texto y foto by Johnny
domingo, 24 de abril de 2011
Llover Lloviendo Llovido
Hoy ha llovido
Y el cielo se pintó de colores
Sin embargo hubo gente que maldijo
El agua que manchaba sus zapatos.
Texto y foto by Johnny
Y el cielo se pintó de colores
Sin embargo hubo gente que maldijo
El agua que manchaba sus zapatos.
Texto y foto by Johnny
domingo, 17 de abril de 2011
Ensoñación
La vida se manifestaba en un ruido sordo que conforme iba ascendiendo por la colina se amortiguaba convirtiéndose en rumor vital , la ciudad desde aquella situación era una línea gris en el horizonte salpicada de brillos y reflejos en la que despuntaba como un enorme faro la célebre torre desde la que llamaban a la oración los almuhecines de otros tiempos. La paz y el silencio se abrían paso llegando a la cumbre donde se abría una explanada flanqueada de pinos y encinas. Mis pies hollaban tierra consagrada a los dioses hace miles de años. ¿Qué significado tenía que me encontrara allí? Entre ruinas, muros de adobe arrebatados a la inmisericorde naturaleza, la sensación de soledad se acrecenta y como único estímulo se te ofrecían las piedras labradas hace milenios, extendí mi mano en un intento de comunicación y ellas me hablaron, de auges y caídas, alegrías y decepciones, paz y guerra. Vibraciones que me llevaban en volandas a los más profundos arquetipos de mi inconsciente y que conectaban con el más puro existencialismo:
Tus actos determinan quién eres
Y el significado de tu vida.
Sin embargo yo sólo estaba allí para soñar.
Tus actos determinan quién eres
Y el significado de tu vida.
Sin embargo yo sólo estaba allí para soñar.
lunes, 4 de abril de 2011
Otros Universos
Quizá existan esos Universos paralelos llenos de colores imposibles, tan puros que no den lugar a tonalidades. En los que no haya que buscar las almas que subyacen en el pozo de los estratos y substratos, ni pelar la cebolla para encontrar el origen de las cosas. Esos mundos en los que todo sea tal cual es, sin lugar a interpretaciones y juicios estériles. Universos de presentes eternos que dejen sin sentido el vacuo éter del pasado y el futuro. Quizá sólo se trate de traspasar el umbral de la ignorancia para que se materialicen o un no despertar cuando sueñas que sueñas, no lo sé.
Puede que todo sea una quimera pero mientras tanto…sigo buscando.
Puede que todo sea una quimera pero mientras tanto…sigo buscando.
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